Azud de Mutxamel y la acequia del Consell


El azud de Mutxamel, situado en la partida de la Almaina, es conocido también con el nombre de Les Fontetes o Assut Vell. Esta presa menor es la más antigua de las tres que se ubican en el cauce del río Montnegre para recoger las aguas de avenida y encauzarlas a la Huerta. Muchos investigadores piensan que fue construida en el siglo XIII, aunque anteriormente pudo existir una presa de arco de medio punto de origen romano. Realmente, los primeros datos documentales que se conservan sobre su existencia datan de finales del siglo XV pero, a partir del siglo XVI, se encuentran referencias más concretas en los textos de Pascual Madoz y Antonio José Cavanilles, sin olvidar el detallado estudio de las fuentes escritas que ha realizado Armando Alberola a finales del siglo XX.

Como documentos a señalar, encontramos como en 1578 la ciudad de Alicante pensaba levantar un nuevo azud pero los expertos Joan García de Mondragón, Jaume Riera y Sebastiá Alvarez que inspeccionaron el lugar decidieron que urgía más retocar el existente alzando la pared y reforzándolo por los extremos. En otoño en 1590, una gran avenida arruinó en gran medida esta presa menor y afectó a la acequia del Consell, distribuidor principal del riego. Las obras de reparación concluyeron un año más tarde.

El deán Bendicho nos describe, en 1640, un azud muy diferente al actual. Hace hincapié en su antigüedad, en el elevado precio que se pagó para alzarlo y en su papel fundamental en los momentos en que el río incrementa peligrosamente su caudal tras las lluvias de otoño y primavera: “[…] (el agua) pasa por el pantano […] y por su canal llega a la Huerta y en ella entra en una presa o azuda fabricada que atraviesa el río hecha de cantería; destribada entre dos torreones a uno y a dho. lado […]”. De la misma manera, se refiere a la acequia, excavada en la roca contigua al mismo, que atravesaba Mutxamel y llegaba hasta Sant Joan d’Alacant: “[…] tiene al principio tres ventanas al río tapadas con tablones, corredisas, que decimos taules. Sirven para sangrar las avenidas del río cuando crece por las lluvias […]”.

A principios de siglo XVIII, el cabildo alicantino creyó nuevamente realizar obras de mejora en este azud y encargaron al cantero Francisco Mingot la redacción de los capítulos para el arriendo de las obras, adjudicadas a Antonio Mola el 24 de julio de 1712. Será Antonio José Cavanilles quien nos describa esta obra hidráulica como “un largo murallón que en arco atraviesa el río, consta de sillares hasta el grueso capaz de resistir las furiosas avenidas”.

Aunque la presa debió quedar perfectamente reformada no pudo soportar las diversas riadas acaecidas a finales del siglo XVIII como la avenida del 17 de agosto de 1789 que rompió los azudes de Mutxamel y de Sant Joan d’Alacant e inutilizó la acequia Mayor al rellenarla con los arrastres, según el informe del juez administrador del pantano Antonio Montenegro; y la avenida del 7 de septiembre de 1793 que arrancó el azud y su casamata arrasando campos y caminos, según un Memorial redactado por el ya mencionado juez administrador del pantano. Una nueva avenida, acaecida el 11 de abril de 1794, destruyó el Molí Nou y amenazó con caer sobre la acequia Mayor. Tras años de discusión sobre quien debía correr con los gastos de las reparaciones, una Orden Real, fechada el 25 de agosto de 1797, establecía un reparto por tercias –una tercera parte correspondía a la Real Hacienda y las dos restantes a los interesados en el riego-. La ejecución del nuevo azud y el arreglo de la acequia Mayor se realizarían según los planos del arquitecto Vicente Gascó. Aún así, el 13 de marzo de 1802, el rey Carlos IV aprobaba unos nuevos planos elaborados por José Cascant y el 14 de agosto el cabildo de la ciudad de Alicante se daba por enterado de que los preparativos para comenzar estaban ultimados.

El azud que se levanta en la actualidad es una reconstrucción realizada a principios del siglo XIX; presenta una planta recta de perfil curvo, construida a base de sillares y posee una altura de 2, 77 metros. Su función primigenia era recoger las aguas de las avenidas que rebasaban el pantano para, una vez asimiladas al Agua Vieja, ser distribuidas para el riego en Mutxamel, Tángel y el Palamó, pero, el caudal actual es tan modesto que se hace necesario acumular el agua en el denominado Pantanet. Éste es un depósito construido en 1842 y agrandado en 1847 que, actualmente, hace las funciones de partidor, distribuyendo los caudales a las acequias.

Hasta los años 30 del siglo XX, este azud ha sido mantenido y cuidado, normalmente, por los assuters procedentes del pantano de Tibi. Esta profesión ha desaparecido con la jubilación de Carles “Sant Peret”, el cual dos o tres veces por semana recorría el lecho del río vigilando y distribuyendo el agua.

Desde este azud se articula el eje vertebrador del espacio agrario: la acequia Mayor o del Consell, y de ella, arrancan ocho brazales: Alfaz, Aljucer –actual Benitía-, Albercoquer, la Torre o Carnicería, Canelles y El Racó que corresponden a los de Lloixa y del Racó de Giner, el de Alfadramí identificado con el de Benialí o Maimona y por último, el de les Moletes. La mayoría de ellos se sitúan en la orilla derecha de la acequia Mayor, con excepción del brazal de Aljucer o Benitia y el de les Moletes.

La acequia Mayor o del Consell desvía parte de las aguas del azud de Mutxamel hacia el sector norte del término municipal: las partidas de Vidal, El Carmen, Marbeuf, Peñacerrada, llegando a Villafranqueza y Vistahermosa. Sus aguas discurren por la Alameda –El Ravalet-, calle la Acequia, calle la Soledad, paseo de la Constitución, calle Manuel Antón, calle Cura Fenoll, calle Sala Marco, Plaza Nueva, calle San Antonio y accede a Sant Joan d’Alacant por la calle Maigmona; continúa por la calle Mayor hasta Benimagrell, y de aquí hasta su desembocadura en el mar Mediterráneo. En total de ella nacen, repartidos por toda la Huerta de Alicante, 22 brazales; y de ellos, las diversas hijuelas, ramales y subramales.